Quienes estamos ya nadando el largo de vuelta, en estas fechas solemos recordar qué estábamos haciendo tal día como hoy del año 1 antes de Naranjito.
Como niño de aldea con padres "apolíticos" mis recuerdos sólo pueden ser felices. Nos devuelven de la escuela con la incierta promesa de que mañana no habrá clase y al llegar a casa, dibujos animados fuera de hora. Tan bien me lo pasé ese día que quizá, agradecido, debería seguir el ejemplo de esa famosa confitería oventense y enviarle una bandeja de pasteles cada año a Tejero a la cárcel para conmemorar tan señalada fecha.
Años después, gentes de mi edad me contaron como sus recuerdos no se parecían mucho a los míos. Uno estuvo con su padre quemando carnets en la sede del Partido Comunista para que nadie pudiese ser identificado, otra despidió llorando al suyo que corría al puerto de Gijón a ver si algún barco salía hacia Francia...
Ahora vemos muy lejos esos tiempos y creemos a salvo nuestras ideas y actos protegidos como estamos por un estado de derecho que se jacta de garantizar nuestra libertad de palabra,obra y omisión (si sólo practicamos esta última,mejor).
Creemos en una democracia eterna de la que seguirán disfrutando los nietos de nuestros nietos, pero ¿Qué pasaría si el Golpe de Estado fuese hoy?¿Cómo quemaríamos ese carnet con el que, orgullosamente, nos hemos fotografiado en Facebook?¿Cómo subiríamos a un barco que sólo da billetes por Internet, previa introducción de tu DNI?.
Dado que nuestra huella digital puede ser virtualmente eterna más nos vale luchar por no perder nunca nuestras libertades porque los golpistas del futuro lo tendrán mucho más fácil que sus predecesores.
Alguién podrá pensar: "eso a mí no me afecta, yo soy apolítico como tus padres y no me pasaría nada" hasta que , en el año 2028, se instaure el Veganismo Retroactivo y te pillen con las fotos de ese cachopo que se salía por los extremos del plato el día de tu cumpleaños o, tal vez, en el 2032 la instauración de la República AsturSportinguista te condene a muerte por haber renovado tu carnet de socio del Oviedo en 2015.
Tras la cesión de nuestra vida a las Redes Sociales ya no tenemos donde huir, ya no podemos escondernos. Solo nos queda preparar la Defensa.
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domingo, 23 de febrero de 2014
miércoles, 4 de mayo de 2011
Demócratas No Practicantes
Casi la mitad de los españoles se declaran Católicos no Practicantes. Es decir, yo te digo que sí, que vale, que soy católico y lo que tú quieras pero pasa de mí y no me llames para nada, estoy muy ocupado. Para un creyente, se supone, la religión es lo más importante y sus preceptos deben orientar su vida cotidiana, pero la jerarquía católica consciente de que cada año se les escapan más ovejas del redil se inventó una religiosidad ligth que les permita a ellos seguir cobrando y a ti seguir pecando sin que te castiguen por ello.Todos contentos.
Lejos de quedar en anécdota, esta aparente contradicción entre pensamientos y actos va extendiéndose a otros principios casi tan sagrados como la religión. Un día tras otro tenemos que oír a ciertos personajes llenarse la boca con grandes palabras, Democracia, Libertad, Justicia mas si observamos sus actos vemos el amplísimo trecho que media entre sus dichos y sus hechos.
Nada me extraña que el gobierno de EEUU ordene entrar a sus soldados en un país extranjero y asesinar a alguien a sangre fría. Llevan muchos años creyendo que el planeta es su rancho y por lo tanto haciendo con su ganado lo que se les antoja. Lo que no acabo de entender es la postura del gobierno español. ¿Cómo puede la misma persona que hace unos años dijo tener un ansia infinita de paz mientras juraba que el poder no le cambiaría felicitar ahora al gobierno USA por matar a alguien sin ni siquiera someterlo a juicio?.
Quizá olvidemos que los valores democráticos y los Derechos Humanos son de obligado cumplimiento para quienes creemos en ellos. No se pude pedir respeto a las Leyes Internacionales, La ONU y el Estado de Derecho por la mañana y por la noche felicitar a asesinos que se pasan todo eso por el forro sólo porque su víctima sea nuestro enemigo.
Es algo sumamente peligroso porque nos deja sin credibilidad y sin razones.
¿Cómo podemos criticar a nuestros enemigos por atentar contra civiles o inocentes si nosotros matamos a los nietos de Saddam Hussein o torturamos a cualquiera que pudiese conocer el paradero de Bin Laden?.
¿Cómo podemos ilegalizar Bildu por su apoyo a la violencia si nosotros la ejercemos siempre que nos parece oportuno?

Lo peor de todo esto no son los desmanes de los gobiernos sino el apoyo de la población en general. Las imágenes de Lorenzo Milá en Whasington entrevistando a enfervorecidos jóvenes demócratas festejando la muerte me produjeron una inmensa tristeza. La mayoría de los seres humanos parecen ser demócratas no practicantes, por eso no se preocupan cuando aparecen escándalos urbanísticos y siguen votando a los corruptos. Su valores democráticos son sólo de boquilla, lo que hay que decir para quedar bien. En cuanto rascamos un poquito sale el ser vengativo y violento que llevan debajo.
Para muchos ha sido un día de fiesta. Para mí ha sido un día triste. Cuando veo tantos partidarios no ya de la Pena de Muerte sino de la muerte a cualquier precio me asalta la desesperanza, se escapa mi fe en el Ser Humano. Lo único que me apetece es darme a la bebida hasta perder la conciencia. Así que si usted, cuando salga a la calle a celebrar la próxima derrota de sus enemigos, me ve tirado en la acera, dormido entre cartones de vino peleón, no se confunda. No soy un borracho, soy un abstemio no practicante.
Lejos de quedar en anécdota, esta aparente contradicción entre pensamientos y actos va extendiéndose a otros principios casi tan sagrados como la religión. Un día tras otro tenemos que oír a ciertos personajes llenarse la boca con grandes palabras, Democracia, Libertad, Justicia mas si observamos sus actos vemos el amplísimo trecho que media entre sus dichos y sus hechos.
Nada me extraña que el gobierno de EEUU ordene entrar a sus soldados en un país extranjero y asesinar a alguien a sangre fría. Llevan muchos años creyendo que el planeta es su rancho y por lo tanto haciendo con su ganado lo que se les antoja. Lo que no acabo de entender es la postura del gobierno español. ¿Cómo puede la misma persona que hace unos años dijo tener un ansia infinita de paz mientras juraba que el poder no le cambiaría felicitar ahora al gobierno USA por matar a alguien sin ni siquiera someterlo a juicio?.
Quizá olvidemos que los valores democráticos y los Derechos Humanos son de obligado cumplimiento para quienes creemos en ellos. No se pude pedir respeto a las Leyes Internacionales, La ONU y el Estado de Derecho por la mañana y por la noche felicitar a asesinos que se pasan todo eso por el forro sólo porque su víctima sea nuestro enemigo.
Es algo sumamente peligroso porque nos deja sin credibilidad y sin razones.
¿Cómo podemos criticar a nuestros enemigos por atentar contra civiles o inocentes si nosotros matamos a los nietos de Saddam Hussein o torturamos a cualquiera que pudiese conocer el paradero de Bin Laden?.
¿Cómo podemos ilegalizar Bildu por su apoyo a la violencia si nosotros la ejercemos siempre que nos parece oportuno?

Lo peor de todo esto no son los desmanes de los gobiernos sino el apoyo de la población en general. Las imágenes de Lorenzo Milá en Whasington entrevistando a enfervorecidos jóvenes demócratas festejando la muerte me produjeron una inmensa tristeza. La mayoría de los seres humanos parecen ser demócratas no practicantes, por eso no se preocupan cuando aparecen escándalos urbanísticos y siguen votando a los corruptos. Su valores democráticos son sólo de boquilla, lo que hay que decir para quedar bien. En cuanto rascamos un poquito sale el ser vengativo y violento que llevan debajo.
Para muchos ha sido un día de fiesta. Para mí ha sido un día triste. Cuando veo tantos partidarios no ya de la Pena de Muerte sino de la muerte a cualquier precio me asalta la desesperanza, se escapa mi fe en el Ser Humano. Lo único que me apetece es darme a la bebida hasta perder la conciencia. Así que si usted, cuando salga a la calle a celebrar la próxima derrota de sus enemigos, me ve tirado en la acera, dormido entre cartones de vino peleón, no se confunda. No soy un borracho, soy un abstemio no practicante.
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